SÍMBOLOS INSTITUCIONALES

Fides Quaerens Intellectum “La fe busca entender”
Creyente que busca en el estudio y la santidad la comprensión de los misterios divinos.
El creyente busca en el estudio y la santidad la comprensión de los misterios divinos. Fue enunciado por el arzobispo Benedictino San Anselmo de Canterbury, con base en el siguiente pensamiento: «Debéis poner todo vuestro empeño en aprender las ciencias humanas para aumentar vuestro conocimiento de Dios, y en practicar las virtudes cristianas a fin de haceros dignos de ver a Dios cara a cara en el cielo y gozar eternamente de Él”.

La bandera está formada por tres franjas horizontales de igual tamaño con los siguientes colores: azul, blanco y amarillo, como conjugación de las banderas Mariana y Pontificia. En las ceremonias especiales y en las representaciones del Colegio, se utiliza la bandera con el escudo, colocado en la franja blanca.

El azul es el color que identifica a la Madre Celestial, fuente de vida, símbolo del agua, de los espacios infinitos, del firmamento sin contaminación.

El blanco es la fusión de todos los colores porque los encierra a todos, habla de unidad y de familia, es el color de la Paz, que es al mismo tiempo equilibrio y armonía.

El amarillo es luz, energía, espíritu y alegría, es la riqueza interior. Es el color que identifica al Padre Celestial, es el color del sol.

La bandera Pontificia es la bandera de la iglesia y la iglesia es el pueblo de Dios. El Colegio es una porción privilegiada de ese pueblo, que crece y se perfecciona según los parámetros del Señor, inspirado en María para ser la personificación del pueblo de Dios.

EL IDEAL

Con la frente elevada a la altura,
donde flota un supremo ideal,
aspiramos el aura más pura
que nos brinda la gloria inmortal.

EL DEBER

Y sembrando semilla temprana
prontos siempre a la voz del deber,
cosechemos los frutos mañana
de las mieses sembradas ayer.

MARÍA FARO DEL COLEGIO

Oh María fulgor de la gloria,
Tú serás nuestro faro de luz;
pues tu nombre preludia la historia
de este valle do impera la cruz.

MARÍA GUÍA PARA EL CIELO

Que escalemos un día la cumbre
donde aguarda el Señor celestial,
y veamos contigo la lumbre
que anonada al poder de belial.

SAN BENITO

De Benito sigamos las huellas
-con el ora y labora en la lid-,
por la senda cuajada de estrellas
que él siguiera cual fuerte adalid.

PATRIOTAS

De la patria y de Dios paladines,
todos juntos formemos un haz,
hasta ver en los patrios confines
la paloma cruzar de la paz.

LUCHADORES

Y al amparo de nuestra bandera
que Bolívar nos dio por blasón,
llevaremos por toda la esfera
la virtud del ibero león.

APÓSTOLES

Ser apóstol que aviva la llama
del rescoldo que extingue el
error, es quehacer que en nosotros reclama
el saber, la virtud y el valor.

FUEGO EN LA TIERRA

Ser un fuego que prenda en las
almas apetencias de vida mejor,
y consigan los lauros y palmas
que les ciñe su Rey y Señor.

IRRADIAR A CRISTO

Irradiemos a Cristo en el mundo,
que es labor que nos urge hasta el fin,
con tesón y trabajo fecundo,
hasta ver el eterno confín.

DOXOLOGÍA

Dios eterno, hontanar de la vida,
Jesucristo su fiel proyección,
vuestra llama de amor sin medida
nos confirme en la eterna adopción.

Rdo. Dom León Sansegundo, O.S.B.

El escudo del Colegio Benedictino de Santa María está formado por tres secciones: la corona ubicada en la parte superior hace alusión a la Virgen de Montserrat, patrona de la provincia de Cataluña, en España, y del Monasterio de Montserrat que se convirtió en el fundador del monasterio de Santa María de la Asunción, en Envigado, a cuyo nombre nace el Colegio Benedictino de Santa María, el 15 de febrero de 1958. La corona es de color amarillo, delineada en color negro.

La sección central está constituida por una figura en forma de escudo tradicional y con fondo azul. En su interior contiene una paloma blanca en vuelo que porta en su pico una rama de olivo, símbolo de la paz y de la convivencia en el mundo. La paloma hace relación a Cristóbal Colón, cuyo nombre en italiano es Cristóforo Colombo. La palabra Columba en Latín significa paloma, y los historiadores cuentan que el nombre de Colombia fue colocado a nuestro país en honor al gran almirante que a finales del siglo XV estableció el puente cultural entre Europa y América. Por analogía lingüística se establece una clara relación entre Colombo (de Cristóforo Colombo), Columba (del latín Paloma) y Colombia (en honor a Cristóbal Colón).

En la parte inferior, de la misma sección central aparecen dos líneas onduladas que representan los dos ríos más importantes del país, el Magdalena y el Cauca, primeras vías empleadas en Colombia para el transporte y comunicación de la cultura.

La sección inferior: está formada por una banda o cinta que contiene en su interior el lema del Colegio en Latín «FIDES QUARENS INTELLECTUM» cuya traducción hace relación al inquebrantable espíritu Benedictino.