Orientación y acompañamiento
Nuestra propuesta formativa se vive a través de los siguientes proyectos formativos:
Un proyecto de vida en comunidad para:
- La alfabetización emocional de toda la comunidad educativa.
. - Desarrollar habilidades de alfabetización emocional en los estudiantes, fomentando la identificación, gestión y expresión saludable de sus emociones, para mejorar la convivencia y promover el respeto y la empatía en la comunidad escolar.
. - La prevención del acoso escolar, la agresión y otros tipos de faltas.
. - Implementar estrategias de prevención del acoso escolar, la agresión y otras faltas, mediante la promoción de una cultura de no violencia, el uso de prácticas restaurativas y la creación de redes de apoyo entre pares, que favorezcan la resolución pacífica de conflictos.
. - Que estimule el desarrollo de la inteligencia espiritual y permita explorar vocaciones.
. - Fomentar el desarrollo de la inteligencia espiritual, ofreciendo espacios de reflexión personal y colectiva, donde los estudiantes puedan explorar su propósito, valores y trascendencia, y vincularlos con su vida académica y vocacional.
. - Que la solidaridad y el servicio se exploren desde una perspectiva vocacional.
. - Ofrecer oportunidades de orientación vocacional desde una perspectiva de servicio, facilitando talleres, mentorías y experiencias prácticas en profesiones solidarias y de ayuda, para que los estudiantes identifiquen vocaciones alineadas con sus talentos, valores y deseos de contribuir a la sociedad.
. - La construcción de relaciones circulares en un entorno en el que se viven las prácticas restaurativas.
. - Fortalecer la construcción de relaciones circulares en la comunidad escolar mediante la aplicación de prácticas restaurativas, promoviendo el diálogo abierto, la equidad y la responsabilidad compartida en la toma de decisiones y la resolución de conflictos.
Todo lo anterior para:
Fomentar el desarrollo integral de los estudiantes mediante la promoción de relaciones circulares, el fortalecimiento de la inteligencia emocional, espiritual y social, y la creación de una cultura de servicio y solidaridad, basada en prácticas restaurativas y orientada a la exploración de vocaciones que contribuyan al bienestar personal y comunitario.












